Den Haag, Holanda 2014

Den Haag, Holanda, diplomacia y playa.

Viajé 2 horas desde Bruselas a Den Haag (La Haya o The Hague para otros), eran las 10:00 Am, llovía ligeramente y caminaba a el centro de dicha ciudad. Esta ciudad me atrajo por unas fotos en una revista de National Geographic y decidí incluirla en mi lista de destinos por visitar. Una vez marcados los lugares por recorrer, me decidí a trazar el camino menos largo y redundante, ya que, aparte queria llegar caminando a la costa norte de Holanda, bueno, a la costa de un distrito adjunto.

Lo más atractivo de la ciudad es el Binnenhof. El Binnenhof es un edificio burgués, burocrático, osease que es el centro político de la región. Dicho edificio está al lado de un estanque con fuentes y su fachada arquitectónica es sorprendente. Aparte que de fondo se pintan unos edificios imponentes y llamativos pertenecientes al centro financiero de la ciudad.

Dentro del Binnenhof podemos encontrar la Sala de los Caballeros o Ridderzaal, una sala gótica de 1290 que se usa para diplomacias y politiqueses por las cuales no estamos interesados, en fin, se encuentra en un patio interior y es el edificio principal de este recinto.

Caminando por la ciudad y sus calles, se encuentra con arquitectura típica como la vista en Bruges. Además es una de las ciudades mas verdes de Holanda, asi que la abundancia de los parques es notable. Podemos encontrar el Palacio de los Jardines el cual solo se tiene acceso al su jardin principal pero es un buen lugar para descansar despues de la caminata y comerse un bocadillo.

Más al norte de la ciudad, nos encontramos una construcción muy llamativa: El Palacio de la Paz. Este edificio es una de las sedes de la ONU y sirve como corte internacional de justicia, algo asi como la patrulla galáctica 😛 . En si Den Haag es una ciudad con puras organizaciones diplomáticas y politicushas que al turísta le van y le vienen. Lo bonito es la arquitectura, el clima y la playa.

Caminé mas allá del Palacio de la Paz para encontrarme con un parque gigantesco y muy bonito, en realidad es llamado el bosque de Scheveningen, que me acompañó a mi huida al mar (y no soy ballena jajaja), para después llegar al fin del mundo. Scheveningen es un subdistrito costero y si , su atractivo es su playa y su conjunto de hoteles vistosos, entre ellos el Kurnhaus. Es una playa helada y la brisa es super refrescante, un contraste a el centro de la ciudad, pero sin duda un lugar que se tiene que visitar, para asolearse y desempolvarse un poco.

De regreso por la tarde fuí sorprendido por una lluvia (ya ven que son bien extrañas por acá :P), pero como pase por el bosque me quedé debajo de un árbol a esperar que cesara el chubasco. Para mi fortuna el día siguiente estuvo soleado.

En breve una bonita ciudad que tiene de todo, vida universitaria, urbe, playa, lluvia, bosques, diplomáticos anónimos y una ciudad llena de bicicletas. Pero sobre todo mucha tranquilidad.

Continuará…

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