Bergen, Noruega 2014

Bergen, Noruega, belleza nórdica.

Llegué a la estación de Bergen ya casi a las 6 de la tarde, lloviznaba pero aun se podía circular por la calle sin pescar un resfriado.

Bergen es una ciudad bastante tranquila, pero aun así es muy común ver comunidad latina inyectando algo de vida a la urbe. Me transladé al hostal donde me quedaría, que por cierto a precio de cualquier hotel 4 estrellas en México. Pero en fin, la ciudad se merecía el quedarme un par de días.

Mi objetivo era escalar colinas y recorrer los frondosos bosques de los alrededores, asi que, por ser ya tarde me lo reservé hasta el otro día y salí a comprar alimento para prepararlo en la cocina de mi alojamiento. Fué una noche fría, por lo que un chocolate y una buena calefacción sirvieron como debe.

Es otro día, la lluvía se detuvo y aunque amenazaba con volver, decidí salir a conocer la ciudad. La arquitectura que predomina son casas de bloques y cabañas estilo medieval. A esto sumale un lindo muelle y tienes una ciudad de 10.

La zona de mayor auge por turistas es precisamente el muelle, el cual alberga al mercado de pescadores y unos edificios que fungían como muelle en la era medieval, llamado Bryggen. Estos edificios destacan por su acabado de madera y sus vividos colores, además puedes entrar y recorrer sus característicos callejones.

Adjunto al muelle, se encuentra el Castillo Haakon o fortaleza de Bergen, usada asi en los tiempos de guerra del puerto. Este es uno de los castillos mas antiguos y mejor preservados de Noruega y aunque su arquitectura no es muy rimbonbante como en otras regiones de Europa, se ve tan macizo que ni el tiempo le ha hecho rasguños. Además, la entrada es libre y sentarse en sus jardines con un bella vista a las colinas, no tiene precio.

Continuando mas al sur de la ciudad y aprovechando que el sol salió por solo unos momentos, las calles albergan tiendas de juguetes y comics antiguos, perfectas para coleccionistas que quieran agregar a Marvel Comics en Noruego a su friki-colección. Además te encuentras con plazoletas, monumentos a vida vikinga y bonitos lagos que embellecen a la ciudad. Hasta una estatua de Einstein en Festplassen, una bonita plaza con un kiosko simpaticón donde niños por culto al black metal se juntan para metalear.

Esperando a otro nuevo día, me preparé para mi travesía por las montañas. Agua, gps, combustible en forma de chocolate y unos baguettes (entre otras chunches). Podía sobrevivir, ahora en marcha. Generalmente y en forma de consejo, no vayan solos a escursionar o hacer hiking o montañismo, pero si son como yo, pelo en pecho, macho alfa, lomo plateado pues no hay problema.

Comencé ascendiendo por un lugar muy común en las colinas aledañas, Floyfjellet, esta zona es más accesible hasta el punto del mirador, se puede ir caminando o en un mini tren que te evita la fatiga. Yo me aventé el camino dificil y me fuí caminando, ya que así uno goza la vegetación y la vista.

En el camino hacia el mirador me llamó la atención que en muchos lados decia «Cuidado con las brujas» y carteles con símbolos de prohibición de brujas, detalles curiosos. Al fin llegué al mirador, el día estaba muy nublado y con poca neblina, pero aun asi la vista era increible.

Bueno, de este punto empezaba la navegación por gps, y me interné al bosque para ascender aun mas. Simplemente entre más te internaras al bosque mas paisajes te sorprendian. Pequeñas lagunas y riachuelos acompañaban al silencio de la zona, una paz enorme se apoderaba de mi.

En este punto me puse mis audífonos y puse puras canciones de Vangelis, la música en mi cabeza y la naturaleza que me rodeaba hicieron un «click» y alcancé la iluminación jaja.  Continué mi ascenso hasta una región llamada Blamanen, llegué a un punto en que tenia que decidir por donde continuar, así que decidí irme por el más dificil, cosa que después me di cuenta, pasé por areas con suelos pantanosos, le hice al hombre araña, etc. Pero las vistas merecieron la pena, montañas nevadas, aire fresco, riachuelos con agua cristalina por deshielo. En ese punto tenia sed así que tome agua de los riachuelos, cual cervatillo salvaje y continué.

Después de descansar en la roca más alta de la cima y observando más lagunas, me quedé inmovil unos segundos, fatigado, sudando aunque el frío azotara en mi cara. Tomé el tiempo de recorrido y traté de igualar un tiempo en el regreso para que no me agarrara la noche en pleno bosque Noruego y país pagano-blackmetalero, asi que, descancé solo una hora y comencé mi desscenso para regresar hasta la ciudad de Bergen, sano y salvo.

Bergen lo tiene todo. Así de fácil, así de sencillo. Mi ciudad y parte de Noruega preferida.

Continuará…

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s